Las personas tienen la tendencia natural para gravitar
hacia el líder de una categoría dada y automáticamente concluir que
el líder es de hecho el mejor.
En este momento usted se debe preguntar ¿Cómo se
logra esto?
Usted no necesita el permiso de nadie para ser
exitoso. Muchas empresas con un producto excelente y de alta calidad
no logran diferenciarse, crear una "percepción" de ser el mejor y
quedan ahogados en una categoría conocida.
Todos sabemos quién es el primero en alguna
categoría u otra, pero raramente las personas recuerdan quien es
segundo o tercero.
Aquí cabe tener en cuenta que Nadie cuida, Nadie
cuida si usted es de los mas buenos. Nadie!. Incluso cuando las
personas dicen que ellos han escogido un producto bueno, ellos sólo
piensan que lo que ellos hacen y hacen negocios con esa empresa por
sus razones particulares (probablemente a nivel subconsciente).
Los clientes no se quedarán con esa empresa por
largo tiempo ya que ellos saltarán rápidamente al próximo "el
mejor", "lo único" "lo exclusivo" que se le presente.
Las personas quieren lo más nuevo, lo último, lo
más rápido, etc. Quieren el producto principal, quieren lo mejor. Y
cuando digo "lo mejor" no necesariamente quiere decir "lo mejor",
sino lo que las personas PERCIBEN como que es "lo mejor".
¿Qué hace usted para producir este efecto? Si en
ninguna de las categorías conocidas usted puede ser el primero, cree
su propia categoría. Creando su propia categoría darán un gran paso
porque es muy difícil que le copien.
Si por ejemplo usted se dedica a organizar
"viajes" puede especializarse en "viajes de negocios" o ser "el
primero en servir de puente para viajes comerciales de banqueros,
financistas y agentes de bolsa" o "el primer agente de viaje para el
inversor inteligente".
No basta con que usted sea de los buenos en su
sector, tiene que ser el primero.
¿Tiene usted una tarjeta de visita de discurso?
Se trata de que una tarjeta comercial que incluya 1 o 2 frases (30
palabras o menos) que declare eficazmente quién es usted y que es lo
que hace.
Se trata de "pegar" su nombre en la mente de las
personas. "Usted nunca tiene una segunda oportunidad de dejar una
primera impresión". Esta declaración no sólo es verdad sino que
también se aplica a la cosa más simple, como los nombres.
No se trata de persuadir a un cliente potencial a
hacer negocio con usted en este momento. El truco es fijar su
nombre, en todo momento, en la conciencia de su prospecto.
Conclusión
Cuando usted se presente a otros, use su único
nombre, su única categoría y los beneficios que proporciona. No
basta con decir "Hola, mi nombre de Alberto García y hago el trabajo
de consultor en Marketing On Line". En mi caso digo "Mi nombre es
Luis José Vinante, hacemos realidad el sueño de muchos: ser dueños
de su propio negocio". (a
propósito siempre hay que probar nuevos mensajes cortos y cuando
encuentre uno que de resultados manténgalo bastante tiempo).
Sus palabras de presentación, su tarjeta
"discurso", su presencia y su sonrisa hará "pegar" su nombre en la
mente de las personas que son su público objetivo. Esas personas
le recordarán al necesitar lo que usted tiene que ofrecer, se lo
referirán a otros cuando la oportunidad se presente.