Y
todavía veo, hoy de adulto, a muchas personas que
tocan la versión Marketing en Internet con los ojos
vendados y sin dirección buscan lo fácil para terminar
abandonando al no encontrar el camino.
¿Qué pasa? Reciben un mensaje que le dice "gane miles
y miles de dólares por mes rápidamente vendiendo este
producto o servicio" y creen que con solo enviar
500.000 e-mail no solicitados (spam) recibirán miles
de pedidos y de la noche a la mañana han logrado
importantes ingresos.
Si
alguien lo logra así de fácil me gustaría conocerle.
Aprovecho la oportunidad para señalar que el spam,
además de estar fuera de la ética que rige en
Internet, no es la estrategia adecuada para crear una
imagen de credibilidad y confiabilidad y por lo tanto,
es bastante improbable que se produzcan ventas.
Esta apreciación esta basada en la lógica ¿usted
compra, en frío, a un desconocido que ni siquiera se
identifica y cuyo destinatario del mensaje no es
usted?
Por
cierto que no. Para que usted saque su billetera y se
disponga a pagar por algo, previamente tiene que
comprobar no solo que el producto o servicio que le
ofrecen es de utilidad, sino que quien le vende goce
de su confianza.
¿Y
cómo ganarán su confianza y credibilidad? Eso lleva
tiempo. No es algo que sucede de un día al otro. En la
venta tradicional, cualquier viajante, representante,
conoce esto. Visita a su potencial comprador una y
otra vez a lo largo de varios meses. Cada nueva
entrevista es un nuevo desafío para ganar su confianza
y generar el pedido. Después de 5 a 7 entrevistas, si
ese representante ha ganado la confianza y
credibilidad, no solo en su producto y empresa sino
también en su persona, logra el ansiado pedido.
En
la red de Internet el proceso es el mismo. El primer
paso es conseguir nombres y e-mail de personas
interesadas en lo que usted vende para así enviarle
una y otra vez mensajes informativos de temas de
interés de él (no de usted) y también informar sobre
sus productos, ventajas y beneficios de su
contratación.
¿Cómo conseguir esos nombres y e-mail? Fíjese como
cambia el enfoque: no se trata de enviar miles y miles
de e-mail hacia cualquier parte sino de enviar
mensajes a un público objetivo.
Mi
experiencia, tanto en los negocios tradicionales como
virtuales, me dice que el método por excelencia es
conseguir una manera que los clientes vengan a usted y
no al revés. La estrategia adecuada es la que se
indica en
www.correointeligente.com
Conclusión.
Descubra usted la manera de conseguir una manera que
los clientes vengan a usted y no al revés.